Jorge Eduardo Eielson
Vía della croce
frecuentemente
cuando estoy sentado
en una silla
y estoy solo
y no he dormido
ni comido ni bebido
ni amado
tengo la impresión
de caer
en un abismo
amarrado a mis vestidos
y a mi silla
y de irme muriendo suavemente
acariciando mis vestidos
y mi silla
tengo la impresión
de caer en un abismo
y de improviso asistir
a una remota fiesta
en el fondo de una estrella
y de bailar con ella
tiernamente
con mi silla.
Vía appia antica
héme sin cabeza y sin calzado
esperando tu llegada
con una mano azul y otra amarilla
para ocultar mi tristeza
mientras la lluvia empieza
y un saxofón de plata suena y suena
en la Vía Appia
un par de anteojos oscuros
y besarte siempre en los ojos
mientras se mueve el sol
de un día a otro
y tus vestidos vuelan incendiados
por la Vía Appia
con mi corazón latiendo siempre
siempre siempre siempre siempre
un par de anteojos oscuros
y tal vez un saxofón
por la Vía Appia |