I. Deidades
Naráyana
Para Rubén Bonifaz Nuño
Pasan las estaciones
y la hora en que la noche
tendía al horizonte
su neblina de invierno,
se alza ya sobre las aguas
el sol,
corona amarilla,
votos
por el día que se enciende.
Y bajo el día
la noche de Naráyana
hace ondular brazos azules
desde su lecho de serpientes.
Y tu suenno va imbricado en sus escamas.
Del libro Baniano |